30 de noviembre de 2015

Antipoesía: MEMORIA DE SEPIA Y POLVO



MEMORIA DE SEPIA Y POLVO

Una vez he viajado a través del agujero de gusano

y desde entonces anticipo lo que vi

tierra quemada, es la memoria tierra quemada

un lugar deshabitado, ruina polvorienta

una hora del té sin ti.

¡Vivid!

Una vez atravesé el agujero de gusano

y no quise volver porque supe del paraíso.

Es desolado

es un infierno

es un recuerdo sin ellos

y quedo solo cuando todos morís.

Vuelve a marchar lo que se fue

El color se vuelve sepia

la sepia se vuelve polvo

Y qué memoria,

¿qué?

De polvo.

26 de noviembre de 2015

EUROPA

Anoche, mientras subía..., volví a preguntarme (por enésima vez) qué es filosofar. Late en el occidental, muy por debajo de su ser consciente, una fea pulsión. Que es justo la culpabilidad de saberse occidental. Es una verdadera lástima porque esa pulsión fea es el telón de fondo de nuestra filosofía.
Filosofar es salir de casa, agradecido por los dones recibidos, adentrarse en lo desconocido y, si es pertinente, un día regresar a casa con el bagaje que ya nos es propio. Y si no ha de regresarse, ir hacia otro lugar, pero siempre agradecido al recuerdo del viejo hogar, porque para bien o para mal es el que nos posibilitó el viaje.
El Occidental ha de desprenderse de la emoción negativa subliminal de serlo. Ha de levantar la cabeza y no sentirse de menos porque otros los sientan de más. Dos mil seiscientos años de historia del pensamiento avalan a Occidente: sus luces y sombras, los sueños de la razón, la puesta en práctica de los sistemas políticos cimentados en las ideas; el arrepentimiento, el nihilismo, la vuelta al campo de batalla, las caídas, la caducidad de los valores y se reedición, manifestada sobre todo en el arte revisitado; y Europa, la gran cohesión histórica que subyace bajo el amor y el odio. Europa, el conflicto religioso de reformas y contrarreformas que alimentan desde siempre su debate identitario; Europa, imperio de la cultura y padre del despertar político de los pueblos, porque fuese primero ella escenario de guerras políticas y religiosas y exportase después sus modos, su cultura, sus conflictos y su experiencia al resto del mundo. Imperial Europa:desde las Españas a los colonialismos, no todos iguales. Y los genocidios y atropellos también forman parte de la criminal y arrepentida Europa. Y las dos grandes Guerras: Europa y el Occidente. Arrepentida Europa, deja sin embargo logros imposibles: la filosofía, las artes, la música, la ciencia. La tecnología, la experiencia de una historia que en otros lugares se realiza sin la penosa transición de los siglos, herencia de Europa. Poco se habla de la obra positiva de Europa. Europa, el cansancio y el hastío, el orgullo y la salvaje culpa. Europa: el humanismo, la pugna contra el último totalitarismo, la encrucijada: ¿el porvenir?

EUROPA

25 de noviembre de 2015

SOCIEDAD DE LA DEFORMACIÓN



Cuando el ruido en las redes sociales nos encamina a la ceremonia de la confusión y los medios de comunicación en general son un avispero de contradicciones, de direcciones de la opinión enfrentadas en su múltiples aspectos parciales, de versiones informativas opuestas entre sí, de medias verdades, mentiras y demás formas de manipulación, podemos afirmar que no vivimos en la sociedad de la información; tampoco en la sociedad de la desinformación. Cuando es imposible conocer la verdad de los hechos por más instancias a que acudamos, podemos afirmar con rotundidad que vivimos en la sociedad de la DEFORMACIÓN. Porque en definitiva se trata de imposibilitar el acceso a la verdad. En este caos de razón desorientada, en este dominio magnético no polarizado, la verdad inducida es nula. El negocio y los beneficios de la información alcanzan el cénit en la sociedad de la Deformación.

SOCIEDAD DE LA DEFORMACIÓN

17 de noviembre de 2015

¿POR QUÉ, INERME EUROPA?



¿POR QUÉ, INERME EUROPA?

Hoy sólo puedo estar con los cristianos, y de ahí con todos los perseguidos en la desbandada que es el mundo, porque lo son en calidad de perseguidos por un objetivo de dominación. Algunos de nosotros somos desastrosos como cristianos. Sin embargo, vamos a volver la vista a las raíces. Lo estamos viendo en Europa. Viendo y viviendo en Europa. Sólo la cristiandad puede oponerse a esta barbarie creada ex profeso contra Europa. Sí, barbarie creada.

Cada cual extraiga sus conclusiones. Que pregunte y se pregunte. ¿Se basta el Islam para esto? Pregunta incómoda que concita a mi vera simpatías que quiero desdeñar. No debe importarme convencer, sólo entender. ¡Silencio! Porque ha tenido cómplices necesarios entre ideologías (multiculturalismo por ejemplo, el que lleva usando Francia durante tres generaciones y exportando al resto de Europa), y con esto levantan otros la cabeza, interesados en aquello que apuntale su visión preformada y cancelada. Pero sigo mi camino, voy de paso y paso. ¿Equidistancia? Todo lo contrario. Aproximación interesada: debe importarme comprender. Sigo. Entre los artífices encontraremos a los países y bloques que luchan por el petróleo. En el control geoestratégico de la zona el petróleo y el gas representan el objeto del deseo presente (aunque esto es un juego de futuro y por tanto es objeto de paso). Y aquí entran USA-Israel y Rusia: ¡Europa es sacrificable en este juego! Éste es el presente. Surge una pregunta en extremo inquietante: ¿Quiénes son rivales en este juego? ¿Quiénes se alían contra quién? ¿Y si USA-Israel-USA nos la están jugando? Éste es el presente. Lo dejo en el aire.

Francia se juega SER o NO SER. Francia, tras los atentados de París, no busca principalmente responder a los ataques sino una afirmación de vida. Y perdurar. Europa se constipa cuando Francia estornuda. ¿no es así? Nos están colando un gol por la escuadra. El islamismo no es respondido en el mundo musulmán (apenas en Europa). Entonces, el islamismo y silencio obtenido del mundo musulmán -fruto del miedo- nos deja frente al odio. Que en la comunidad islámica de Europa apenas exista contestación es preocupante y debe alertarnos al máximo. Dadle una oportunidad y promoción al islamismo, armadlo, alentarlo también desde dentro, permitid que dé rienda suelta a su odio y veréis la reedición de Al Ándalus. Me temo que la oportunidad ya se le ha dado. Mas por sí solo no habría podido. Sin el concurso de los actores principales (también de aquellos  que niegan serlo y suman su hipocresía a la ecuación) en el juego de poder que se dirime en Oriente Próximo –mal llamado Oriente Medio- y la consecuente desestabilización de la zona, no habría sido posible.

Pónganse los puntos cronológicos de los que parte la situación actual. El ejercicio puede merecer la pena, aún y sobre todo a riesgo de ser tildado de tal o cual forma. Pónganse los hitos en la creación del estado de Israel en Palestina (1947-48), en la Guerra de los Seis Días (1967), en las promesas británicas incumplidas a los musulmanes de Oriente Próximo, en las multimillonarias ayudas a Palestina que hicieron multimillonarios a los Arafat y compañía, en las promociones y derogaciones de regímenes y sátrapas de la región y regiones colindantes, en Wall Street, en el fracaso estrepitoso del multiculturalismo, en el colonialismo africano del siglo XIX, en las revoluciones pendientes, en la justificación de los atentados, en mayo del 68, en los atentados de Munich, en la primavera árabe, en las suciedades de los servicios secretos, en las fuentes de financiación…y en otros aspectos que se remontan muchos siglos atrás.

Y luego ustedes reduzcan a lo que quieran y lo que quieran, pero no digan que eso es razón. Háganlo bajo su responsabilidad y albedrio. No nieguen la complejidad de la Historia. Y no piensen tampoco que la Historia pueda ser aprehendida por su filosofía, porque la filosofía de la historia solo da trasgos y planos sesgados, orientaciones misteriosas y sugestivas, visiones poderosas que son rebasadas y pinchadas por la realidad como pompas de jabón. La realidad se mueve en un nivel más profundo. Necesarias sugerencias, pero absolutamente insuficientes. A este respecto me vienen las palabras de un estudio que leí, dirigidas a la obra de Oswald Spencer, autor de la celebérrima ‘La decadencia de Occidente’: < Frente al papel que Hegel quería asignar a la razón humana en la marcha de la Historia, observó Buckhardt, tan burlona como resignadamente. “Nosotros…, no estamos iniciados en el misterio de los fines de la Sabiduría eterna, y no los conocemos.” Sea como fuere, nada se le antojaba más inadmisible que una descarada anticipación de premisas erróneas, aunque era plenamente consciente de la siempre renovada fecundación de la Historia por parte de la Filosofía, y en especial de la Filosofía de la Historia. “De todos modos, debemos al centauro la máxima gratitud, y es un placer saludarle aquí y allá, en el lindero del bosque de los estudio históricos. Sea cual haya sido su principio básico, ha sabido lanzar algunas penetrantes miradas a través de la maraña del bosque y ha puesto sal en la historia. Pensemos en Herder.”> (*)


Que el devenir de los grandes rasgos impersonales de la Historia sea previsible y evitable es cosa que hay que poner en la rango de las dudas mayores. Porque si bien es una cuestión inconclusa, sus respuestas tienen tintes siniestros y se encuentran trufadas de peligros que colisionan con la concepción misma de la libertad. Por lo tanto debemos extremar la precaución. Corremos un peligro cierto cuando simplificamos el problema histórico: la pérdida de soluciones, la pérdida de opciones, el sellado de las salidas. En resumidas cuentas, la merma de la libertad. Si la historia volviese a empezar: ¿podría ser a grandes rasgos distintas de cómo ha acontecido? Dicho de otro modo: ¿estaría el Oriente Fértil en el mismo lugar preeminente? Mientras decidimos, mientras alentamos un estado de razón, quizá lo más imperioso al hombre es saber ventear con conciencia de la problemática que eso supone, con una visión más amplia, el presente a través de la Historia; y quizá, también, sea lo mismo su más triste condena. E imposible paliarla. Y tal como el ábate Galliani captase, la previsión sea una lectura tendenciosa, la malicia que transforma los deseos del hombre en los frutos prohibidos del bien y el mal.

Europa, puesta bajo el paraguas de Estados Unidos, sin autonomía, hoy no pinta nada. Europa debe tomar conciencia de su propio peso para asumir de nuevo su estatus perdido. Sólo así el satélite se hace planeta. Solo así no se es en el juego de la previsión un ente prescindible. Hoy no, hoy no hay paraguas. Lo diré: estamos siendo traicionados, somos prescindibles ¡Estamos siendo traicionados! La masonería con sus tentáculos ideológicos en todas direcciones (una hidra), tanto liberal como socialdemócrata, conservadora como comunista, nos ha colocado en el punto de mira. Entre los que teóricamente buscan solución teórica al conglomerado de acontecimientos tenemos a los populistas. ¿Es descabellado pensar que los populismos son atajos que nos llevan por la vía rápida a la rueda de triturar, a la misma rueda de moler que dicen querer destruir? 

Europa en el tapete. A la vista de los acontecimientos, la imprimación sionista es evidente. ¿El Estado Islámico es un enemigo creado? No voy a ampararme en un número de personas para sospecharlo. Me parece osado sospechar a solas: por lo mismo, sospechar a solas me parece recomendable. Sospecho que el Estado Islámico es un enemigo creado, alimentado y atacado de forma que se mantenga su magnitud. El silencio oficial que lo ha revestido y la “prudencia” con que es atacado así me lo hacen ver. ¿Han visto a Rajoy o a Merkel, al mismo Obama o a Hollande, durante estos años dando prioridad a este tema “irreal”? Europa va a pagar caro, ya lo hace, el seguidismo. La partida ha continuado y no nos hemos enterado del surgimiento de un nuevo orden mundial. Actitud suicida. Ese enemigo creado (creado por algo) marcha contra Europa. Sólo anteayer, después de la masacre de París, ha sido puesto en el foco del poder mediático. Que las atrocidades cometidas contra cristianos y minorías en Oriente Próximo hayan sido denunciadas en medios minoritarios o puestas bajo un velo extraño de surrealidad es revelador. Que tras París las atrocidades cometidas por el ISIS hayan tomado por asalto el podio de la actualidad es algo que no sólo se explica por el ombliguismo occidental bajo el cual miramos el mundo: la omisión informativa ha sido deliberada. Repito lo que pienso: Europa está siendo traicionada. Quiero apuntar, sin embargo, una precaución o reserva análoga a la que se da entre Islam e islamismo en la dupla Sionismo y judaísmo. Y distinguir entre los dos términos de los pares en la medida que sea posible…De cómo ha de distinguirse no puedo decir nada; de cómo sea el sentido de justicia y de la mesura que posea y decida poseer cada cual, tampoco. De los silencios cómplices…piense cada cual. En el nuevo orden somos la ofrenda sacrificial.

Una nota. Veamos Ucrania. En Ucrania se ha gestado un conflicto artificial de la noche a la mañana. Y entre dos mundos, el yanqui y el ruso, el tema de Ucrania garantiza la quietud de Europa. Europa ha decidido jugar una carta pasiva. Europa vive desactivada, pensando –ilusa Europa- que supone un freno a las aspiraciones rusas, fiel a la alianza con USA. Ucrania nos paraliza. Europa al matadero. Europa inerme.

Francia se está jugando el ser o no ser. El multiculturalismo es una idea fatal en sentido valorativo pero también y sobre todo en el sentido filosófico de la palabra fatal: final de cultura. Ser o no ser. Tres generaciones nacidas con la quimera del 68 han depositado a Francia en el nudo donde confluyen otros cuellos de la hidra, en el lugar y momento exacto para la suma de los efectos dramáticos. Veremos cómo de pertinaz es la reacción. Y veremos cómo de fatuo es el proyecto europeo, cómo de firmes son los socios. Me temo lo peor. Ser o no ser, he ahí la cuestión.


(*) TEORÍA E INVESTIGACIÓN HISTÓRICAS EN LA ACTUALIDAD
Capítulo I: OSWALD SPENGLER Y LA DECADENCIA DE OCCIDENTE, por Hans Herzfeld

EPÍLOGO

El silencio es cómplice. “Si lo hice fue porque me dejasteis” Hay que desenmascarar los silencios de consecuencias globales. Hay silencios que guardan tabúes y anatemas que han de ver la luz. La casa ha de respirar. El presente trágico que vivimos es la presa de una hidra cuyos tentáculos pensantes se adentran en el pasado, entre el mito y el mandamiento, la bruma y el documento, la memoria y las hagiografías. Otros apéndices se adentran en los futuros con idéntica promiscuidad, entre realidad e irrealidad: en paraísos, en realidades fractales, en contrafactuales, en expectativas, en alianzas y en deseos.

Tan falso es alojarse en el pasado como hacerlo en el futuro. Tan ilusorio. Las causas del presente están delante y detrás, arriba y abajo, convenientemente seleccionadas y deformadas por cada uno de los actores. Todos construimos así nuestra memoria: la memoria es la justificación ad hoc. Ella pone su mirada en la carretera y en los retrovisores; la memoria no es recuerdo.

Decían Schopenhauer que nos alienta la voluntad de vivir y que en no desear está la clave para no sufrir. Y respondía Nietzsche con la voluntad de poder, el perspectivismo vital. En su nihilismo positivo el hombre, tras sancionar la muerte de Dios se afirma a través de sus propios y nuevos valores. Su pensamiento ha sido infiltrado en lo colectivo. Desde entonces los sistemas de Gobierno fijan el bien y el mal. Solo cabe oponer una filosofía del cristianismo: la vida ocupa la cúspide, la empatía entre los hombres marca el linde de lo irrenunciable. Tan o más importante, el cristianismo filosófico adquiere sentido de las palabras más pétreas que Cristo haya pronunciado: "No se hizo el hombre para la Ley, sino la ley para Hombre". Anótese dónde se coloca el acento en cada una de las proposiciones, dónde las mayúsculas. Estas palabras de Cristo son el más contundente alegato contra el Relativismo que se hayan dicho jamás Y de ellas se desprende un corolario ecológico por difusión. El respeto y promoción de la vida.

Nos queda afirmarnos en el cristianismo filosófico contra todo historicismo. Suelo sólido, pie contra pared. Nos queda acabar con el perro rabioso que se ha metido en nuestra casa. Nos queda ir después a ajustar las cuentas con el hijo de perra que azuza el perro rabioso. Voy a crearme enemigos con esto. Si es así honraré al ex amigo sobre el enemigo: para el amigo que huye puente de oro. 

Un día apunté: “si dijera lo que pienso de verdad, muchos de mis amigo engrosarían las filas de mis enemigos”.

10 de noviembre de 2015

LA VIDA SIN PREGUNTAS



VIVIR SIN PREGUNTAS


¿De dónde vengo? 
Todos podemos recordar cantidad de ocasiones en que alguien cuestiona en voz alta el 'por qué' del preguntarse. Lo fácil es eludir la pregunta; y lo difícil intentar darse respuesta. Esta reflexión viene a integrarse en la pregunta que ocupa a los docentes y a miles de personas hoy día sobre la conveniencia o no de la filosofía en las aulas.

Quiero tratar un tema muy particular que puede enmarcarse en el apasionante debate filosofía en o filosofía fuera de las aulas. Hablaré sobre la noción básica del bien y del mal-se supone inherente a los seres humanos- y del sentido que tiene inquirir sobre ella. Una u otra y sea la que fuere: ¿tiene sentido preguntarse sobre la noción del bien y del mal? Concluiré que el hombre sin filosofía es animal de rebaño.


(1) Lo que ocurre con Benzema - su participación en el chantaje a un amigo- trasciende con mucho la noticia deportiva. Que tenga sobre sí el foco mediático no debe desviar nuestra atención sobre males que se van generalizando. No es, sin embargo, un hecho aislado que pueda analizarse frívolamente. Por decirlo de alguna forma, la sociedad ha cambiado mucho y muy rápido, demasiado para que tengamos noticia certera de ella. La velocidad nos ha pillado desprevenidos. El hecho concreto debe enmarcarse en una clase de hechos de parecida naturaleza y mismo basamento. Hechos que deberían sonrojarnos. Está mil veces dicho, y aún así quiero poner especial énfasis en el tipo de bazofia televisiva predominante. Lo que nos venden. Dicho queda.

(2) Esta raza de hechos pone de manifiesto varias cosas. Para empezar, pone de relieve la incapacidad que muestran muchos individuos para vivir según un criterio del bien y del mal. Asociado a este problema encontramos la propia incapacidad de otros muchos para ver que ocurre efectivamente así, lo cual se corresponde con la capacidad para entender y disculpar los hechos. Me asombra la capacidad de muchas personas para disolver las culpas en lo social: ¿la sociedad es culpable? Y si lo es, ¿qué pena que debe imponerse a la sociedad? Pero no se me ofusquen: sucederá lo que tenga que suceder como consecuencia, es la misma Historia haciendo de las suyas. Y añadiré: algún día mentes y corazones más desarrollados que los nuestros dirán que la Historia, al hacer de las suyas, hace de las de usted, de las mías. ¿De las suyas? De las nuestras.
Y así visto, más grave es todavía la pretensión de que la moral pública sustituya a la individual en cuanto a su capacidad rectora. El guiarse movidos por el propio sentido del bien y el mal y por una noción de justicia entre nosotros ha sido sustituido por “la moral colectiva”. La tolerancia, la solidaridad y el “todosomoísmo” catalizan la disolución del individuo libre. Para un individuo la puesta en la balanza de sus actos es definitiva. Si tomamos en cuenta la medida en que él puede nadar o ahogarse al decidir su travesía, su responsabilidad es evidente. Y entonces son indudables su dimensión moral y su libertad, juntas e inseparables una de otra. Pero si tomamos como referencia "la responsabilidad colectiva", el hombre es el producto de la sociedad en que se desarrolla. Determinado, atado. Y si está determinado no es responsable, y si no es responsable no tiene sentido hablar de libertad, ni lo tiene hablar de moral. Para el colectivismo, el devenir del individuo está escrito.

(3) Pero podemos preguntarnos, podemos hilar fino: ¿cómo de libre es un hombre? La determinación es el absoluto, el menos uno, que se opone al otro absoluto: la libertad de los ángeles, el más uno. Ningún absoluto es humano. La libertad humana o libertad es otra cosa, es la holgura, es una capacidad para rodear y para ir en línea recta, para sortear y para enfrentar, para decir sí o no, para sacrificar cosas en pos del logro individual. La libertad es la voluntad dirigiendo el azar. También en la capacidad para exhibir un criterio del bien y del mal. Siquiera para guiarse según el raciocinio y a la vez ignorar la razón, esto es, actuar sin reparar en las expectativas y necesidades de los demás: para el egoísmo. Siquiera para obrar según un sentido de la justicia entre nosotros y tratar a los demás con un baremo más laxo que a nosotros mismos: para el altruismo. Para todo esto somos libres. Luego para todo esto somos individuos libres. De una u otra forma, nos distingue a unos de otros nuestra forma de usar la libertad. Lo colectivista es una cortina; tras ella los muchos excusan y perpetran su mal a costa de la libertad y bienes de los demás.

Si un día las instituciones consiguen dominar nuestra voluntad y se nos apaga la libertad, se "posibilitará" la vida sin preguntas sobre bien y mal. Pero ya no seremos individuos libres. Ni individuos. Ni humanos. Vivir sin preguntas es un estado de degradación si se lo compara al vivir sin respuestas. Porque al intento de dar respuestas se sigue como consecuencia vivir según las preguntas.